ByCentro Terapéutico Viento Sur

Comunicación en la Familia

De las cuatro artes del lenguaje: escuchar, hablar, leer y escribir. Escuchar es el que primero se aprende y es usado más que las otras tres.

La comunicación en familia es más que sólo intercambiar palabras entre los miembros de la misma. Se refiere a qué decimos, cómo lo decimos, por qué lo decimos, cuándo lo decimos y al significado de lo que decimos. Se refiere a los gestos, expresiones faciales, postura y tono de voz. La comunicación incluye ambos lenguajes, verbal y no verbal.

 

Características de una comunicación positiva dentro de la familia

 

Una de las características de una familia fortalecida es su habilidad para comunicarse. Aquí te damos algunos consejos que te ayudarán a mejorar la comunicación dentro de tu familia.

 

– Interésate por los temas que expresan los demás.

 

– Escucha lo que los otros miembros de la familia están diciendo.

 

– Respeta los sentimientos de los demás. Prueba identificando de qué sentimiento se trata.

 

– No saques conclusiones apresuradas.

 

– Prueba ver las cosas desde otro punto de vista, ponte en la piel de la otra persona.

 

– Evita criticar.

 

– Cuando pasan tiempo hablando o intercambiando ideas.

 

– Cuando comparten sentimientos, tristezas, felicidades, esperanzas y sueños.

 

– Cuando expresan necesidades y deseos propios a los demás.

 

– Cuando dentro de una situación no se trata de encontrar “el culpable”.

 

– Cuando enfrentan los conflictos honestamente.

 

– Cuando buscan solucionar conflictos

 

– Cuando muestran interés por los sentimientos e ideas de los demás miembros de la familia.

 

– Cuando se comunican de forma verbal y no verbal.

 

– Cuando reconocen lo que dicen las acciones.

 

– Cuando existe comunicación directa.

 

Comunicación con los niños

 

Es muy importante que la comunicación dentro de la familia involucre a todos los miembros de la misma. Muchas veces los niños e incluso adolescentes son excluidos de este proceso abierto de comunicación.

 

La comunicación con niños es crítica dentro de la unidad familiar. De las cuatro artes del lenguaje: escuchar, hablar, leer y escribir, escuchar es el que primero se aprende y es usado más que las otras tres. La habilidad para escuchar es esencial para un niño, no sólo para que adquiera información sino para procesarla y comunicarla a los demás.

 

¿A veces sientes que entre tú y tu hijo hablan idiomas diferentes? No te preocupes, muchos papás sufren para establecer una comunicación con sus hijos. Es habitual oír decir a los padres: “Yo tengo una excelente comunicación con mi hijo”, “Él siempre hace lo que yo le pido”. Sin embargo, decirle a un niño que haga su tareas o que se vaya a dormir no implica tener buena comunicación, pues no existe la comunicación de ideas y sentimientos en ambos sentidos. Establecer este tipo de comunicación le da la oportunidad a tu hijo de convertirse en una persona feliz y segura de sí misma.

 

Los adultos y los niños tienen diferentes estilos y formas de comunicarse así como formas diferentes de responder dentro de una conversación. Es muy importante que los padres estén listos para escuchar lo que sus hijos quieren decir, incluso si es un momento inconveniente.

 

Cómo lograr la comunicación que deseas con tu hijo:

 

Escucha

– Deja de hacer lo que estás haciendo y pon atención.

 

– No lo interrumpas.

 

– No prepares lo que le vas a contestar mientras él te está hablando.

 

Observa

 

– Presta atención a los gestos  así como al lenguaje de su cuerpo al hablar. Tal vez tu hijo se muerde las uñas o mueve el pie al hablarte. Estas señales te ayudarán a entender cómo se siente.

 

– Mientras él habla hazle saber que estás entendiendo lo que dice, quizás si te acercas a él, le tocas el hombro o mueves la cabeza y haces contacto visual.

 

Responde

 

– Es mejor responder “Te entiendo y me preocupa que…” o “Entiendo que muchas veces es difícil……”, que contestar “Pues deberías….”, “Si yo fuera tú …..”,  “Cuando tenía tu edad yo….”

 

– Si tu hijo te dice algo que no quieres escuchar no lo ignores y escucha su argumento.

 

– Primero escucha detenidamente lo que quiere decir tu hijo y trata de encontrar el sentimiento que quiere expresar.

 

– Asegúrate de que entiendas lo que tu hijo quiere decir y repite sus ideas para que él reciba un mensaje de confirmación y entendimiento de tu parte.

 

Recuerda, nunca es tarde para empezar a establecer la comunicación que quieres con tus hijos. ¡¡¡¡Disfruta el proceso!!!!

 

 

Entrada sustraida como ejemplo de (https://www.todopapas.com/ninos/psicologia-infantil/como-lograr-una-buena-comunicacion-con-la-familia–4139)

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La Hipersomnia

La hipersomnia es  un trastorno del sueño que se define como la necesidad imperiosa de quedarse dormido, especialmente de día. No es lo mismo que el cansancio. Las causas principales de este trastorno son la narcolepsia, el SAOS, el tiempo de sueño insuficiente o la alteración de los ritmos circadianos.

Las hipersomnias abarcan una serie de trastornos caracterizados por una excesiva somnolencia diurna (SDE), disminución de la alerta y duración excesiva del sueño nocturno, lo que interfiere en las actividades diarias.

Hay dos tipos de hipersomnias:

– Primarias o intrínsecas, con origen en el sistema nervioso central. Son menos frecuentes e incluye enfermedades como la narcolepsia, el Síndrome de Kleine-Levin o la Hipersomnia Idiopática (de origen desconocido).

– Secundarias o extrínsecas. La más común, sobre todo entre niños y adolescentes, es la privación crónica de sueño. Este tipo de trastorno puede estar causado por factores ambientales y sociales (como horarios de sueño inadecuados), por enfermedades que afectan al sueño (diabetes, hipotiroidismo…), trastornos neurológicos (tumores, traumatismos craneales), trastornos psiquiátricos (ansiedad, depresión, neurosis) o trastornos primarios del sueño (SAOS, Síndrome de las Piernas Inquietas, Parasomnias, etc.).

 

Trasplantes en niños pequeños

Manifestaciones de la Hipersomnia según la edad
a) Bebé preescolar:

– Dormir varias horas más que sus padres

– Estar somnoliento a todas horas mientras otros niños de su edad están más despiertos y activos

– Comenzar de pronto a dormir mucho más cuando no se habían necesitado tantas horas previamente

– Hiperactividad

b) Niño en edad escolar:

– Menor nivel de alerta al final del día

– Bajo rendimiento escolar

– Hiperactividad y mal comportamiento

– Alteración en la concentración

– Irritabilidad

c) Adolescentes:

– Somnolencia

– Cambios de carácter

– Agresividad

– Bajo rendimiento escolar

– Cabezadas

Como vemos, muchos de estos síntomas pueden confundirse con otros trastornos o con comportamientos propios de la edad, por lo que las hipersomnias son difíciles de diagnosticar.

Principales causas de la hipersomnia

– SAOS: El Síndrome de la Apnea Obstructiva del Sueño es un conjunto de problemas respiratorios bastante habitual en niños de entre 2 y 8 años. Consiste en interrupciones cortas (unos 10-15 segundos) y frecuentes de la respiración mientras se duerme. Provoca cansancio, irritabilidad, inestabilidad emocional y dificulta el aprendizaje ya que el niño no descansa como debería. A esta edad la causa más habitual es la hipertrofia adenoidea, aunque la obesidad o las malformaciones craneofaciales también son detonantes.

– Narcolepsia: es un síndrome neurológico cuyos síntomas principales son cataplejía, ataques de sueño diurnos incontrolables e hipersomnia diurna. Surge cuando el sueño REM se introduce en los periodos en los que el paciente está despierto.

– Alteración del ritmo circadiano: es un desajuste entre el patrón de sueño y los horarios previstos por la sociedad para dormir. Existen varios tipos:

– Síndrome del retraso de la fase del sueño. En lugar de querer irse a la cama a la hora habitual, estos pacientes no sienten la necesidad de dormir hasta 3 o 4 horas después (entre las 2 y las 6 horas). Si se les deja cumplir este horario y dormir hasta las 10 o las 12 no hay problema, pero cuando tienen que levantarse pronto para ir al colegio, aparecen los trastornos.

– Síndrome del adelanto de la fase del sueño: al revés que la anterior, la hora que la que su cuerpo les pide dormir es mucho antes de lo habitual. El individuo comienza a tener sueño entre las 18 y las 21, despertando espontáneamente entre las 2 y las 5 horas.

– Síndrome del cambio rápido de zona horaria: habitual cuando se viaja en avión a una zona con otro horario, lo que se conoce como “jet lag”.

– Trastorno del sueño en el trabajador nocturno: frecuente en personas que tienen turnos e noche.

– Tiempo de sueño insuficiente: es la causa principal de hipersomnia diurna en niños y adolescentes. Se duermen más tarde de lo que deberían porque se quedan viendo la televisión, jugando a videojuegos… pero luego tienen que despertarse pronto para ir al colegio o al instituto, con lo que acumulan falta de sueño, estando así cansados por el día constantemente, lo que dificulta su aprendizaje, empeora su mal humor, etc.

 

Entrada sustraída como ejemplo de la Web (https://www.todopapas.com/ninos/salud-infantil/hipersomnia-en-ninos-6512